Totalnews Agency España

Sindicalistas, religiosos y hasta trabajadores de paquetería también se vacunaron irregularmente en Bilbao

El escándalo de las vacunaciones irregulares en el hospital bilbaíno de Santa Marina desembocó en la dimisión de su gerente, José Luis Sabas. Pero no fue él el único que se administró la dosis. Según la investigación que ha llevado a cabo el Departamento de Salud del Gobierno vasco, otras personas, incluso trabajadores ajenos a la actividad sanitaria del centro, también fueron inmunizadas contra el coronavirus sin que les correspondiera. Se trata de sindicalistas, religiosos… y también empleados de empresas de «vending» y paquetería.

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha indicado este miércoles en el Parlamento de Vitoria que, en total, se administraron 16 vacunas de forma irregular en Santa Marina, más allá de la de su gerente. Concretamente, se inmunizaron cuatro representantes de sindicatos «que se encontraban allí en una reunión», cuatro empleados de servicios religiosos, otros cuatro de la empresa que explota la cafetería, dos de una compañía de «vending» y dos más del servicio de paquetería.

«Este mal uso de parte de las dosis recibidas, unida a lo poco ejemplar que resulta que los altos cargos utilicen vacunas destinadas a personas vulnerables o expuestas, es lo que ha tenido como resultado la exigencia de responsabilidades al gerente», ha señalado la consejera vasca.

Sí ha reconocido Sagardui que el Departamento de Salud incurrió en una falta de coordinación con Santa Marina, que no depende de ninguna OSI. «Es una organización diferenciada que atiende a muchas personas con Covid y a otras muy vulnerables», ha explicado. Ocurre que en este centro los sanitarios que atienden a contagiados —los de «primera línea» contra el coronavirus— se turnan con los del grupo 2, que están con «personas muy vulnerables». Por esta razón, Salud concluyó que se vacunara a «la totalidad del personal que atiende a pacientes».

El error radica aquí, según Salud, que afirma que se refirió a la «totalidad de las personas que atienden directamente a personas ingresadas», y siempre «siguiendo el protocolo establecido». «Nunca toda la plantilla de una única vez», ha aseverado Sagardui.

La declaración de la consejera vasca suma un nuevo capítulo a la polémica sobre las vacunas irregulares, alimentada por el propio gerente de Santa Marina. Porque José Luis Sabas señaló directamente a la consejera de Salud, quien, dijo, tenía constancia de lo que estaba sucediendo.

Más jefes en Basurto
No es el de Santa Marina el único hospital que se encuentra bajo el foco de la polémica en la capital vizcaína. También el gerente de Basurto, Eduardo Maiz, se coló para vacunarse, motivo por el que fue «cesado» del cargo. Junto a él, otros tres jefes del centro se administraron la dosis sin que constara en los registros, según Sagardui.

Exit mobile version